¡Feliz Navidad!

Siempre que llegan estas fechas la mayoría de las almas de los seres humanos se movilizan con algún tipo de sentimiento.

Como acostumbro a hacer cada año, echo la vista atrás y hago un repaso de lo que ha significado, en este caso el 2014 para mí.

Reflexiono acerca de todo lo vivido, recupero instantes de mi vida y vuelvo a zambullirme en esos recuerdos que me hicieron sonreír, llorar, enfadarme, gritar, vibrar, sufrir o disfrutar.

Son momentos de echar de menos, pero también de disfrutar con aquellos con los que tenemos la inmensa suerte de contar… para algo o para todo.

Definiría este año como el “El año de la gran zancada”… esa que me ha llevado a “desprenderme de” y al mismo tiempo a “encontrarme con”…

Desprenderme de… situaciones, sentimientos, personas, costumbres, rutinas e ideas, que se habían estancado y no dejaban fluir…

Encontrarme con… situaciones, sentimientos, personas, costumbres, rutinas e ideas que me estaban esperando y que ahora me permiten fluir y ser.

Además, me permito este espacio para:

PEDIR PERDÓN a todas aquellas personas a las que haya ofendido con mis actos, palabras, o gestos…

DAR LAS GRACIAS a todas aquellas personas que han estado y están a mi lado, que me han dado la mano cuando más los necesitaba y me han hecho creer en mi misma, ayudándome a dar esa “gran zancada”… Vosotros sabéis quienes sois y lo mucho que significáis para mí.

RECORDAR a aquellos que un día fueron importantes para mí y que ya no están conmigo físicamente, pero siempre llevaré en mi corazón y en mi recuerdo.

PEDIR para mí y para los míos, que este nuevo año esté repleto de:

Risas, carcajadas, sonrisas, diversión, magia e ilusión…

Mimos, ternura, comprensión, respeto y amor…

Tiempo para disfrutar del sol, la lluvia, las estrellas y el arco iris.

Momentos para bailar, cantar, saltar y vibrar con la música.

Momentos de esa soledad que hace falta y esos espacios llenos de ese silencio que tanto enriquece.

Personas con las que sobrellevar mejor mi tristeza y con las que poder disfrutar de mi alegría.

Instantes para llorar y desahogarme, emocionarme, reir o enfadarme…en definitiva sentirme viva.

Y es que no hace falta que sea Navidad para abrir el corazón y expresar tus deseos, pero… qué mejor momento que éste, en el que los sentimientos están a flor de piel para dar rienda suelta a las emociones…

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Con mis mejores deseos.

Mucha felicidad.

Llorar por dentro

Todo el mundo sabe que reír hasta que te duelan todos los músculos del cuerpo es algo estupendo… La risa es contagiosa y beneficiosa para nuestro organismo.

carcajadaEs muy satisfactorio caminar por la calle y que un desconocido te regale una sonrisa, porque sí… y sin darte cuenta ahí estás, correspondiéndole de la misma forma… y sin saber por qué, al momento le estás regalando la tuya a otra persona… una cadena de sonrisas…

Dicen que cuando reímos segregamos endorfinas, aumentamos el nivel de adrenalina, favorecemos la actividad mental, disminuimos la ansiedad, etc… yo solo sé que me siento bien…y es que ¡todo son ventajas! … pero la mejor de ellas es que es un acto aprobado y bien juzgado por la sociedad… pero ¿y llorar?

¿Por qué nos escondemos para llorar? ¿Por qué buscamos hacerlo en soledad? ¿Por qué no podemos desahogarnos en público? ¿Por qué contenemos las lágrimas, tragamos saliva y seguimos adelante con nuestra vida? ¿Por qué preferimos llorar por dentro?

Debemos aprender más de los pequeños, ellos sí que muestran sus emociones abiertamente, sin tapujos… no ocultan como se sienten, porque son eso, niños… espontáneos y naturales…llorar niña jill-greenberg-crying-photoshopped-babies-end-times-15

Y, ¿qué pasa con los mayores? ¿No podemos mostrar cómo nos sentimos? ¿O es que tenemos miedo de mostrarnos realmente como somos o como nos sentimos? ¿Acaso tememos aparentar debilidad?

Llorar es algo natural, algo inherente al ser humano, y al igual que la risa, es beneficioso para la salud, y sobre todo, es algo muy necesario para ser feliz.

Las lágrimas son tan necesarias y valiosas como las sonrisas, nos ayudan a aliviar tensiones, desahogarnos, suavizar la ansiedad y las tensiones, nos permite conocernos a nosotros mismos y a actuar de forma más abierta con las demás personas, ya que nos enseñan a desinhibirnos y a expresar…

Quizás nos han dicho demasiado eso de que “llorar es de cobardes”, “los hombres no lloran”, “no llores que te pones fea, te dolerá la cabeza, se te hincharán los ojos…”, “deja de llorar, que no te vean así, “no llores, cálmate”…

llorarY con eso solo estamos negando una parte muy importante de nosotros, una parte de nuestro ser, nuestro mayor mecanismo de escape y consuelo, nuestro bálsamo para las heridas del alma, nuestra herramienta para equilibrar las emociones…

Dejemos de negarnos a nosotros mismos, aceptemos que llorar es importante, necesario y fundamental para hallar la felicidad…

Bien es cierto que llorar no es la solución a nuestros problemas, pero quizás, después de desahogarnos seamos capaces de verlos con otra perspectiva. Quizás debamos limpiar de suciedad la ventana con la que miramos las cosas y solo entonces podamos ver todo de otro modo… quizás nos sintamos con más seguridad y decisión para abrir las ventanas y dejar entrar luz en nuestro interior…llorar-es-bueno-llorar-lagrimas-tristeza

Mi consejo es que no almacenéis vuestras lágrimas en un mar inmenso e invisible, un mar que tarde o temprano acabará rebosando y os acabareis ahogando con tanta tristeza mal canalizada… así que, ya sea en público, en soledad, liberad vuestros suspiros, llorad y dejar que entre la calma…

¡Llorar es de valientes!